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Blog de Emebol

Te doy lo que me hace falta Hace mas de un año

Siempre me resultó difícil de entender aquel pensamiento de Gibrán Khlail Gibrán: "La generosidad no consiste en que me des algo que yo necesito más que tú, sino en darme algo que tú necesitas más que yo". Hasta que el pasado miércoles, me quite la venda de la ignorancia tras enterarme que los presos de San Pedro decidieron ayunar y destinar esas 12 toneladas de alimento para los damnificados de Beni.

Preso de las emociones no quise escribir ese día, porque la emoción turba la razón y no es bueno tomar la pluma con puro sentimiento.

¿Qué los movió a semejante acto? ¿A quién iba dirigido este mensaje?

En una sociedad donde el poder, el placer y el dinero son los dioses modernos, es común ver al que se pavonea entregando su aporte, al que hace propaganda de su asistencia o el que cuenta el número de desgraciados, para mostrar que es eficiente funcionario.

Al noble gesto de los privados de justicia solo le faltó un detalle para cumplir con el evangelio en pleno siglo XXI y es que nadie se hubiese enterado de semejante acto de desprendimiento, o que las cámaras y los periodistas no hubiesen conocido el hecho; pero en los años que vivimos nada se oculta para siempre, de manera que hoy "la mano izquierda siempre sabe lo que hace la derecha", en contra de lo que diría la Biblia cristiana.

Me sentí ese día muy golpeado como seguramente ocurrió con otros hombres duros de corazón, hasta que a los segundos otra noticia me devolvió a la realidad: un mozalbete pateador de balón decía que "no le importaban las críticas y que estaba tranquilo", después de haber jugado muy mal, porque en su vocabulario no cabe la palabra disculpa.

Aquel pobre muchacho que seguramente gana sin merecerlo más que muchos profesionales dignos, mucho más que trabajadores esforzados y madres de familia madrugadoras, le importaba "un bledo" la sociedad y seguramente si le habrían pasado una lata de solidaridad, habría dado un buen puntazo a la lata, porque es lo mejor o tal vez lo único que sabe hacer.

Menos mal que la sociedad nos sigue dando lindos ejemplos de solidaridad y estoy convencido de que lo hecho por los amigos de San Pedro se les devolverá centuplicado, porque un gesto de esa naturaleza no puede pasar por alto y en medio de una sociedad mezquina, siempre habrán gestos grandes que nacen de hombres generosos.
Ernesto Murillo Estrada.

Si Morales debe ir a Chile Hace mas de un año

La presidenta electa Michelle Bachelet invitó a su acto de posesión al presidente Evo Morales y, desde entonces, se habla de la conveniencia o no de asistir a dicha ceremonia de posesión.

Nada más a propósito para considerar el tema que la brillante metodología de Santo Tomás de Aquino quien en la Suma Teológica (siglo XIII), aborda diversas cuestiones que los divide en articulos con la misma estructura. Primero hace una pregunta inicial, luego coloca los argumentos que irían en contra u objeciones (sed contra, en latín) y finalmente vienen los argumentos a favor de un decisión

La pregunta inicial sería esta: ¿Es conveniente que el Presidente viaje a Chile para este acto?

Los argumentos contrarios o "sed contra" como llamaba Santo Tomás serían éstos: a) El viajar pone en riesgo la querella boliviana en La Haya; b) le esperaría un clima adverso en la capital chilena; c) podría ser encandilado por otra propuesta, esta vez de voz de la nueva Presidenta y, finalmente, d) se entendería como un retroceso de la posición boliviana.

Las conclusiones.

a) De ninguna manera el viaje de Morales interfiere una demanda ante la Corte de La Haya, que debe seguir su curso y no hay razón para retirar esta querella.

b) El acto de posesión es un hecho diplomático, que acerca a las naciones, que habla de las buenas relaciones y es una ocasión para que Morales muestre que una cosa es la demanda y otra la buena intención de dialogar sobre hechos concretos; además encontraría un buen ambiente para expresar el deseo centenario de Bolivia y el derecho que le asiste. Es decir, se le abre un foro gratuito.

c) La fábula del pastor mentiroso de Esopo: Ya viene el mar, se la han repetido tantas veces a Bolivia que hasta la verdad se hace dudosa, de manera que Morales se tiene aprendido el libreto y no hay razón para que se haga mecer en la cuna del olvido y la distracción.

e) Finalmente, el viajar y estar en un acto de esta naturaleza no es por ningún motivo un retroceso a la posición boliviana, por el contrario es un motivo para dar pasos en un problema que no es bipartito, y corresponde a la comunidad internacional y a la buena vecindad superarlo, en tiempos en que impera la razón y no las bayonetas ni poisiciones dogmáticas como las que intenta colocar en el foro el desgastado Piñera.

Ergo, como dirían los latinos; entonces, es conveniente, provechoso y beneficios en todo sentido, ir a ese acto bien preparado y decir claramente sólo lo conveniente.
Ernesto Murillo Estrada

Mi amigo cambió de vereda Hace mas de un año

Siempre lo vi jugar por el flanco derecho, ese era su mejor perfil, esa fue su opción de vida, pero de la noche a la mañana se cambió de vereda y ahora lo veo en el lateral izquierdo, aunque su perfil sea el derecho, y solo utilice la zurda "para subirse al colectivo".

En este caso, la zurda le sirvió para subirse a un cargo en el aparto gubernamental y, para mi sorpresa, el otro día lo vi ponerse la mano derecha al pecho y levantar el puño izquierdo en alto, mientras con la mirada enfrente trataba de mostrarse a sí mismo que  se había vuelto zurdo.

Horas más tarde, otro amigo, el de los paseos de fines de semana, me contestó que no cuente con él para el juego habitual porque en su oficina (estatal) le habían pasado la circular, para que "se afilie o reafilie al partido el domingo" y como quería evitar la larga fila,  prefirió ir a dormir temprano la noche del sábado. Le entendí, porque sé cuan difícil es obtener hoy una fuente de trabajo; y si para ello hay que levantar el puño izquierdo al aire y sacarse la tarjeta de militante, puede bienvenido sea, porque de principios, hoy nadie vive.

Recordé entonces mis días de niño en los que el MNR hacía trampas en las elecciones y se robaban de los recintos las papeletas de los partidos contrarios, aunque los historiadores oficiales se desgañiten tratando de negar esas bribonadas, propias de los dogmáticos.

Espero que no hayan retornado los tiempos en los que pensar distinto sea un crimen o motivo para ser declarado hereje, por eso me parece que las declaraciones de la vicepresidenta del Movimiento Al Socialismo (MAS), quien manifestó que en el registro de sus militantes identificarán a quiénes están con el partido gubernamental o son  llunkus (aliados) del imperialismo, están fuera de lugar.

Entiendo a los que por necesidad sacaron tarjeta rosada, naranja, blanca o azul, pero queda claro que identificar convicción con conveniencia es extralimitarse, lo que si me apena es que el que fue mi amigo se haya vuelto zurdo hasta para mascar chicle; seguramente tiene caries en los molares derechos.
Ernesto Murillo Estrada

Liberales y liberales Hace mas de un año

Quiero compartir con los lectores una magnífica reflexión del laureado Mario Vargas Llosa quien en enero escribió esra reflexión para que aprendamos a no anclarnos en estereotipos y quitarles el contendio a las palabras que tienen un gran desarrollo histórico.

El arículo en cuestión tiene este sugerente títlu: "Liberales" y liberales y dice así:

Como los seres humanos, las palabras cambian de contenido según el tiempo y el lugar. Seguir sus transformaciones es instructivo, aunque, a veces, como ocurre con el vocablo “liberal”, semejante averiguación puede extraviarnos en un laberinto de dudas.

En el Quijote y la literatura de su época la palabra aparece varias veces. ¿Qué quiere decir allí? Hombre de espíritu abierto, bien educado, tolerante, comunicativo; en suma, una persona con la que se puede simpatizar. En ella no hay connotaciones políticas ni religiosas, sólo éticas y cívicas en el sentido más ancho de ambas palabras.

A fines del siglo XVIII este vocablo cambia de naturaleza y adquiere matices que tienen que ver con las ideas sobre la libertad y el mercado de los pensadores británicos y franceses de la Ilustración (Stuart Mill, Locke, Hume, Adam Smith, Voltaire). Los liberales combaten la esclavitud y el intervencionismo del Estado, defienden la propiedad privada, el comercio libre, la competencia, el individualismo y se declaran enemigos de los dogmas y el absolutismo.

En el siglo XIX un liberal es sobre todo un librepensador: defiende el Estado laico, quiere separar la Iglesia del Estado, emancipar a la sociedad del oscurantismo religioso.  Sus diferencias con los conservadores y los regímenes autoritarios generan a menudo guerras civiles y revoluciones. El liberal de entonces es lo que hoy llamaríamos un progresista, defensor de los derechos humanos (desde la Revolución Francesa se les conocía como los Derechos del Hombre) y la democracia.

Con la aparición del marxismo y la difusión de las ideas socialistas, el liberalismo va siendo desplazado de la vanguardia a una retaguardia, por defender un sistema económico y político –el capitalismo– que el socialismo y el comunismo quieren abolir en nombre de una justicia social que identifican con el colectivismo y el estatismo. (No en todas partes ocurre esta transformación de la palabra liberal. En los Estados Unidos un liberal es todavía un radical, un social demócrata o un socialista a secas).  La conversión de la vertiente comunista del socialismo al autoritarismo empuja al socialismo democrático al centro político y lo acerca –sin juntarlo– al liberalismo.

En nuestros días liberal y liberalismo quieren decir, según las culturas y los países, cosas distintas y a veces contradictorias. El partido del tiranuelo nicaragüense Somoza se llamaba liberal y así se denomina, en Austria, un partido neofascista. La confusión es tan extrema que regímenes dictatoriales como los de Pinochet en Chile y de Fujimori en el Perú son llamados a veces ”liberales” o “neoliberales” porque privatizaron algunas empresas y abrieron mercados.

De esta desnaturalización de lo que es la doctrina liberal no son del todo inocentes algunos liberales convencidos de que el liberalismo es una doctrina esencialmente económica, que gira en torno del mercado como una panacea mágica para la resolución de todos los problemas sociales. Esos logaritmos vivientes llegan a formas extremas de dogmatismo y están dispuestos a hacer tales concesiones en el campo político a la extrema derecha y al neofascismo que han contribuido a desprestigiar las ideas liberales y a que se las vea como una máscara de la reacción y la explotación.

Dicho esto, es verdad que algunos gobiernos conservadores, como los de Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en el Reino Unido, llevaron a cabo reformas económicas y sociales de inequívoca raíz liberal, impulsando la cultura de la libertad de manera extraordinaria, aunque en otros campos la hicieran retroceder. Lo mismo podría decirse de algunos gobiernos socialistas, como el de Felipe González en España o el de José Mujica en Uruguay, que, en la esfera de los derechos humanos, han hecho progresar a sus países reduciendo injusticias inveteradas y creando oportunidades para los ciudadanos de menores ingresos.

Una de las características del liberalismo en nuestros días es que se le encuentra en los lugares menos pensados y a veces brilla por su ausencia donde ciertos ingenuos creen que está. A las personas y partidos hay que juzgarlos no por lo que dicen y predican sino por lo que hacen. En el debate que hay en estos días en el Perú sobre la concentración de los medios de prensa, algunos valedores de la adquisición por el grupo El Comercio de la mayoría de las acciones de Epensa, que le confiere casi el 80% del mercado de la prensa, son periodistas que callaron o aplaudieron cuando la dictadura de Fujimori y Montesinos cometía sus crímenes más abominables y manipulaba toda la información, comprando a dueños y redactores de diarios o intimidándolos. ¿Cómo tomaríamos en serio a esos novísimos catecúmenos de la libertad?

Un filósofo y economista liberal de la llamada escuela austríaca, Ludwig von Mises, se oponía a que hubiera partidos políticos liberales, porque, a su juicio, el liberalismo debía ser una cultura que irrigara a un arco muy amplio de formaciones y movimientos que, aunque tuvieran importantes discrepancias, compartieran un denominador común sobre ciertos principios liberales básicos.

Algo de eso ocurre desde hace buen tiempo en las democracias más avanzadas, donde, con diferencias más de matiz que de esencia, entre democristianos y social demócratas y socialistas, liberales y conservadores, republicanos y demócratas, hay unos consensos que dan estabilidad a las instituciones y continuidad a las políticas sociales y económicas, un sistema que sólo se ve amenazado por sus extremos, el neofascismo de Le Front National en Francia, por ejemplo, o La Liga Lombarda en Italia, y grupos y grupúsculos ultra comunistas y anarquistas.

En América Latina este proceso se da de manera más pausada y con más riesgo de retroceso que en otras partes del mundo, por lo débil que es todavía la cultura democrática, que sólo tiene tradición en países como Chile, Uruguay y Costa Rica, en tanto que en los demás es más bien precaria. Pero ha comenzado a suceder y la mejor prueba de ello es que las dictaduras militares prácticamente se han extinguido y de los movimientos armados revolucionarios sobrevive a duras penas las FARC colombianas, con un apoyo popular decreciente. Es verdad que hay gobiernos populistas y demagógicos, aparte del anacronismo que es Cuba, pero Venezuela, por ejemplo, que aspiraba a ser el gran fermento del socialismo revolucionario latinoamericano, vive una crisis económica, política y social tan profunda, con el desplome de su moneda, la carestía demencial –todo falta, la comida, el agua, hasta el papel higiénico– y las iniquidades de la delincuencia, que difícilmente podría ser ahora el modelo continental en que quería convertirla el comandante Chávez.

Hay ciertas ideas básicas que definen a un liberal. Que la libertad, valor supremo, es una e indivisible y que ella debe operar en todos los campos para garantizar el verdadero progreso. La libertad política, económica, social, cultural, son una sola y todas ellas hacen avanzar la justicia, la riqueza, los derechos humanos, las oportunidades y la coexistencia pacífica en una sociedad. Si en uno solo de esos campos la libertad se eclipsa, en todos los otros se encuentra amenazada. Los liberales creen que el Estado pequeño es más eficiente que el que crece demasiado, y que, cuando esto último ocurre, no sólo la economía se resiente, también el conjunto de las libertades públicas. Creen asimismo que la función del Estado no es producir riqueza, sino que esta función la lleva a cabo mejor la sociedad civil, en un régimen de mercado libre, en que se prohíben los privilegios y se respeta la propiedad privada. La seguridad, el orden público, la legalidad, la educación y la salud competen al Estado, desde luego, pero no de manera monopólica sino en estrecha colaboración con la sociedad civil.

Estas y otras convicciones generales de un liberal tienen, a la hora de su aplicación, fórmulas y matices muy diversos relacionados con el nivel de desarrollo de una sociedad, de su cultura y sus tradiciones. No hay fórmulas rígidas y recetas únicas para ponerlas en práctica. Forzar reformas liberales de manera abrupta, sin consenso, puede provocar frustración, desórdenes y crisis políticas que pongan en peligro el sistema democrático. Este es tan esencial al pensamiento liberal como el de la libertad económica y el respeto a los derechos humanos. Por eso, la difícil tolerancia –para quienes, como nosotros, españoles y latinoamericanos, tenemos una tradición dogmática e intransigente tan fuerte– debería ser la virtud más apreciada entre los liberales. Tolerancia quiere decir, simplemente, aceptar la posibilidad del error en las convicciones propias y de verdad en las ajenas.

Es natural, por eso, que haya entre los liberales discrepancias, y a veces muy serias, sobre temas como el aborto, los matrimonios gay, la descriminalización de las drogas y otros. Sobre ninguno de estos temas existe una verdad revelada liberal, porque para los liberales no hay verdades reveladas. La verdad es, como estableció Karl Popper, siempre provisional, sólo válida mientras no surja otra que la califique o refute. Los congresos y encuentros liberales suelen ser, a menudo, parecidos a los de los trotskistas (cuando el trotskismo existía): batallas intelectuales en defensa de ideas contrapuestas. Algunos ven en ello un rasgo de inoperancia e irrealismo. Yo creo que esas controversias entre lo que Isaías Berlin llamaba “las verdades contradictorias” han hecho que el liberalismo siga siendo la doctrina que más ha contribuido a mejorar la coexistencia social, haciendo avanzar la libertad humana.

Supuestas diferencias Hace mas de un año

El presidente Morales pidió en la inauguración del año escolar que la educación fiscal sea mejor que la particular, para "forjar científicos con conciencia social".

Esta expresión se puede interpretar de diversas manera; primero, como un reconocimiento de que los establecimientos fiscales están por debajo de los particulares; segundo, que en los colegios particulares no se preocupan por la conciencia social; tercero, una especie de arenga a los maestros de los fiscales para superar a los de los particulares, y así se podrían hacer más interpretaciones.

Soy partidario de una educación igualitaria, sin que unos reciban más y otros menos, aunque todos, como diría Aristóteles, buscan la "diferencia específica", es decir algo que los distinga de los otros. Así, un colegio podrá incidir más en los números, otros en la historia de la cultura, otros en el deporte y alguno optará por el arte. Esa es la diferencia que uno aspira en la sociedad, porque los diferentes nos complementamos.

Por mi parte, agradezco a mi padre por haber hecho un esfuerzo grande al haberme enviado a un colegio particular, privándose de mejores días, ahorros, algunas cervezas y más. Los hijos de este hombre no habríamos recibido el bono Juancito Pinto, pero eso qué importa si como dice Sarmiento "el saber no ocupa espacio" y es lindo cualificarse y ser diferente a través de la educación.

Muchos de los amigos de mi padre gastaron su dinero en otras veleidades y dejaron a sus hijos en un colegio fiscal; es que cada cual tiene sus valores y ve cómo gasta mejor su dinero.

Pronto aprendí en la vida que la educación en particular o fiscal es indiferente, lo importante es que cada quien busque su superación, aunque sería mejor que un buen padre dé las mejores oportunidades al hijo y coloque la educación en la cima de sus prioridades.

Cuando escucho frases haciendo diferencias entre unos y otros recuerdo a don Alcides Arguedas quien en el capítulo séptimo de Pueblo Enfermo dice: "Don Ignacio Calderón, educado en Europa, por consiguiente culto..." Debo colegir entonces que el resto de los mortales nacidos en territorio boliviano somos incultos...

Me alegra por los colegios particulares que se preocupen en brindar cada día mejor educación a los niños y jóvenes. A ellos habría que agradecerles y mucho. El Estado debería buscar mejorar la educación en los fiscales, primero compensando dignamente a los maestros, segundo capacitándolos no tanto en leyes y programas gubernamentales, sino cualificándolos en las ciencias y, finalmente, quitémonos fantasmas en la cabeza como tenía don Alcides, quien por pasar demasiado tiempo fuera del país perdió el apego a los valores de nuestra tierra.
Ernesto Murillo Estrada

Mecer en la cuna de los años Hace mas de un año

A todos nos han mecido en la cuna o en los brazos maternos, con la unica intención de callar muestro quejidos o pretender que cerremos los ojos.

Chile ha utilizado este método con Bolivia desde hace más de una centuria. Ha creído que meciendo la cuna de la distracción, Bolivia se iba a dormir en el reclamo de sus derechos.

No es así, porque los derechos no prescriben, porque los reclamos tienen que llegar a buen puerto en algún momento, como ocurrió este lunes con el fallo de la Corte de La Haya.

Casi siempre se ha echado laudes a la diplomacia chilena por su capacidad de mecer los reclamos ajenos, tras arrebatar lo que no es suyo. Hasta el momento había ganado sus diferendos por la retórica y la fuerza, ahora le toca perder, porque Perú no se había quedado dormido.

A los bolivianos no tiene porqué alegrarnos o entristecernos determinado fallo, simplemente nos reafirma en el derecho de no quedarnos dormidos ante la injusticia.

Chile podía haber arreglado su diferencia con Perú hace mucho tiempo, habría llegado a un acuerdo sin necesidad de un árbitro, pero eligió la distracción, meció la cuna de la historia y no le fue bien.

Con mayor razón, debía haber reparado sus múltiples actos de injusticia con Bolivia y basta constatar la última huelga portuaria para mostrar su indolencia. Ni un solo gesto de disculpa, ni una actitud tolerante; es que se acostumbró a mirar de arriba e imponer su llamada diplomacia (léase mecer la cuna) y no siempre se duerme al justo reclamo.
Ernesto Murillo Estrada


El límite humano Hace mas de un año

He visto a muchos intemperantes reaccionar con vehemencia frente a quien los ofende, tambíén vi a muchos hombres tranquilos "salirse de sus casillas" para frenar al abusivo, pero pocas, muy pocas veces, vi a un hombre tranquilo reaccionar bruscamente, porque seguramente colmaron su paciencia.

El colmar la paciencia implica pasar del estado racional, al estado emocional; por eso temblaba cuando en mis años de niño, mi padre me decía: me has colmado la paciencia. En aquel momento sabía que no me quedaba más apelaciones, que no tenía salida y debía someterme al castigo inexorable.

Escribo esto, porque el ciudadano de a pie, el hombre que se queja poco, el paceño que sufre interiormente, se ha visto rebasado en su paciencia con las destempladas declaraciones del dirigente de los choferes, quien se ha erigido en una especie de Nerón, a quien el Alcalde debe rendirle cuentas, los paceños deben temerle y sus asociados deben obedecer sin remedio.

Sin medir el contenido de sus palabras, este hombre más o menos dijo que no pagarán impuestos, que bloquerán las calles,  no permitirán el tránsito de los vehículos Puma Katari, cerrarán las fuentes de trabajo a los choferes que se empleen en la conducción de esos nuevos vehículos, y le exige al burgomaestre que le rinda cuentas del gasto en estos buses, a tiempo de augurar no más de tres años de existencia a los Puma Katari.

Al escuchar estas amenazas no sabía si venían de un nuevo César en Bolivia, del nuevo capataz de los paceños o de un hombre que está razonando con la imbecilidad de quien va perdiendo el sano juicio.

Pronto despertó no solo las críticas, sino la irascibilidad de los ciudadanos, muchos de los cuales hablan de acciones violentas si los choferes tienen la osadía de hacer valer su número, prepotencia y mala educación.

"Está de buen tamaño", "quiero ver lo que hacen y se atengan a lo que se responda", fueron un par de expresiones que escuche de gente que parecía más o menos tranquila.

Es probable que los choferes no se den cuenta, pero están llenando el vaso de paciencia de los ciudadanos. Antes de ingresar en una confrontación injustificable y acciones de hecho, bien vale la pena obligar al citado dirigente a tomar una ducha fría, obligarle a pensar antes de hablar y pedir disculpas a la ciudadanía, que ya tiene demasiada carga sobre las espaldas pagando por un pésimo servicio.

Los choferes tienen que darse cuenta que merecen un trato justo, una paga justa y a cambio brindar un buen servicio. No son los dueños de las calles, no siempre se puede aguantar sus caprichos, porque en la vida se camina por la senda de los derechos y deberes.
Ernesto Murillo Estrada




Más rimbombancia que hechos Hace mas de un año

Parece que el idioma va perdiendo su riqueza porque se utilizan calificativos rimbombantes para hechos intrascendentes. Gran culpa de ello la tenemos los comunicadores, porque creemos que le damos fuerza a nuestras expresiones utilizando calificativos que no se ajustan al caso.

Hace un par de días dejé de hacer una manualidad cuando escuché a un Viceministro de Estado declarar que había "ideado una gran estrategia" para eliminar las filas frente a establecimientos escolares, en los días previos a las inscripciones.

Presté atención para no perder detalle alguno y saber cuál era esa gran idea y de qué particular cerebro había salido esa singular estrategia. Al final, luego de algunas vueltas el funcionario dijo que había ideado "un sorteo" para evitar que la gente pernoctase varias noches frente a las puertas de los establecimientos.

El sorteo está lejos, pero muy lejos, de ser una estrategia y es apenas una buen o mal experimento, que en Cochabamba y Sucre no dio resultado porque no hicieron caso a este recurso y primaron las filas. Es probable que en otras ciudades sea una buena opción, pero nada más.

A fuerza de utilizar expresiones rimbombantes se van gastando expresiones como "es la primera vez", "nunca antes", "a partir de ahora", "ninguno como nosotros" y varias expresiones que confrontadas con los hechos históricos, comprobamos que ya se habían hecho o dicho; que muchos otros ya lo habían intentado, o que ese lenguaje se utilizó tal cual en las obras del MNR de 1952, de manera que el locutor, con voz impostada, marcaba cada palabra para taladrar el oído y decir que en ese momento comenzaba la verdadera historia del país.

"Mucho ruido y pocas nueces", diría mi abuela; "nada cambia y todo cumbia", dice mi amigo a quien le gusta la música "chicha".

De vez en cuando conviene ir al buen diccionario para no caer en la tentación de términos rebuscandos y rimbombantes. Creo que la amonestación que les hacía a los jóvenes en varias mesas de redacción valen más que nunca: "jóvenes, no le echen mucho bromato a su nota, traten de escribir o hablar de la manera más simple posible".

Son los hechos los que hablan más que las palabras y expresiones como estrategia, solo se aplican a determinados y muy pocos casos.
Ernesto Murillo Estrada




Lucrar con el dolor ajeno Hace mas de un año

Ocurrió el 21 de junio de este año que se va; un camión cisterna Volvo colisionó con otro vehículo similar, lo que provocó la ruptura del tanque y derrame del líquido. A continuación se produjo un choque contra 10 vehículos de la caravana estacionada en el lugar, esperando el paso de los bailarines, lo que derivó en un incendio  y la muerte de 11 personas.

Al día siguiente, en un paseo que hacía por la avenida Buenos Aires y el mercado Huyustus, vi el video del accidente en dos puestos y la gente que compraba el producto, mientras el vendedor anunciaba la novedad y la gente quedaba atrapada por el anuncio.

Voy a utilizar un termino que gustaba a Santo Tomás de Aquino: "Me repugna la idea". Sí, me repugnaba la idea de pensar que alguien, en lugar de ayudar se tomaba el trabajo de filmar el dolor, de no inmutarse ante la angustia y escuchar los quejidos de los heridos, como si se tratase del aullido de un animal.

También me repugna la idea del comerciante que compró el video, armó el contenido, le puso un título  con olor a sangre y se frotó las manos, porque había ganancia en puertas.

A estos seres humanos, más cerca de la escala zoológica que de la humana, se ve que no los conduele nada, se relamen los labios porque la ganancia tiene el sabor de sangre que debe ser néctar para tan animalesco paladar.

Volvió a ocurrir un episodio similar este lunes, cuando un teniente de la Policía vio el accidente del minibús que cobró 10 vidas en la autopista, fue a socorrer a los que imploraban ayuda y contó que vio a gente filmando el dolor y sin ningún ánimo de ayudar.

De modo, que mientras a pocos les nace el espíritu samaritano, a otros les nace el espíritu del avaro, que endiosa el dinero y posterga cualquier bien o valor a los intereses materiales.

Sería bueno que la Policía se haga un recorrido por los barrios populares para comprobar si algún animal (perdón quiero decir si algún ser humano), se anima a  hacer negocio con este ingrato hecho. Aparte de decomisarle la mercadería, bien merecería el productor pasar al menos un par de años tras las rejas para aprender a diferenciar lo bueno de lo malo. Como diría Santo Tomás "quitarle la bestia que lleva encima".
Ernesto Murillo Estrada


La inocentada celeste Hace mas de un año

Para empezar, esta nota no es una inocentada y menos pienso concluir con la tan recurrente frase "que les valga la inocencia", porque nunca me gustó aprovechar el espacio comunicativo para tomar el pelo a los lectores.

Alcides Arguedas, aquel del lenguaje cáustico y severo dice en "Pueblo Enfermo", refiriéndose a un famoso educador. "Don Ignacio Calderón, educado en Europa, por consiguiente culto...".

Eso lo dijo hace poco más de un siglo, pero la expresión vale para el presente, porque el joven y existoso empresario en celulares y ahora dirigente de Bolívar, Marcelo Claure, sigue esa línea y está convencido de que todo lo que viene de afuera y más de Europa es mejor que lo que se tiene en el país. De esta manera contrató a un entrenador europeo, a un gerente peruano y solo le falta un vocero chileno. Allá él, con su problema de dependencia y su inexperiencia en el negocio el fútbol.

El técnico español, miope en conocimientos futbolísticos, llevó casi al ridículo a un grupo de consagrados, como indisciplinados futbolistas (no todos), por el solo afán de hacer jugar a sus paisanos (léase españoles) que de la torpeza no pasaron y postergó la aspiración y ganas de jóvenes futbolistas nacidos en este territorio.

La tropa española más la indisciplina de algunos jugadores, entre largas noches más peleas internas, que trataron de guardar  en secreto algunos de los llamados dirigentes, no se pudo ocultar, porque no se tapa una olla a presión con las manos.

"Mire, nosotros somos dirigentes, pero ni nos toman en cuenta, manda Claure, su hermano en Bolivia, Loayza, sus allegados; el resto somos adorno. Le cuento además que...", me decía un dirigente de esta tienda futbolística

De esta manera el equipo que, aparentemente iba a salir campeón se quedó con un pálido segundo puesto, que no recibió ningún premio.

Los sueldos superiores a los $us 10 mil dólares, incluido el arquero que está en la banca y se hace expulsar, no es más que una tomadura de pelo o una buena inocentada anual.

Los sueldos a un dirigente y sus familiares y allegados, no es más que otra inocentada, de manera que de dirigente, aquel hombre que sigue recordando la clasificación al Mundial como epopeya propia, olvidando innumerables otros factores, pasó al papel de funcionario rentado.

Los que sí se pasaron de inocentes fueron los respetables seguidores celestes, la mayor barra del país. Ellos creyeron que Bolívar contrató a los mejores (falso), que su equipo jugaba bien (falso), que tienía un técnico que sabe de fútbol e impone disciplina (totalmente falso), que los jugadores aman la casaca celeste más que el dinero (absolutamente falso).

En estos días que se habla de la inflación del fútbol boliviano, con sueldos de algunos por los cielos, aunque el nivel es cada vez más bajo, vale la pena que a los hinchas de este equipo les cuenten parte de la verdad, aunque sea en el día de inocentes.
Ernesto Murillo Estrada


La navidad de unos y otros Hace mas de un año

Nací como la mayoría de los bolivianos en un hogar pobre, con muchas limitaciones, más en ese ambiente encontré sólidos valores espirituales, de manera que los regalos no estaban en mis planes.

La vida empezó a darme algunos bienes materiales, de manera que la navidad de mis hijos no se asemejó a la mía, es decir empecé a materializarme, a creer que la felicidad va de la mano con los bienes.

Pronto aprendí que es importante recordar que no tenemos que seguir un patrón establecido de celebración, no hay una regla a seguir, cuantas más expectativas se forma una persona, más frustraciones se siente.

Se van los hijos, se van los días de bonanza, pero queda la familia. La vida se va llevando muchos de los bienes y nos deja el valor inmaterial de los gratos recuerdos.

Así es como aprendí que las personas más ricas de corazón, son las que se llevan gratos recuerdos espirituales y no las que recuerdan la belleza y cosas materiales con las que celebraron las fiestas.

El Jesús histórico nació en un país pobre, en un hogar humilde, en un pueblo sometido a un imperio mayor, en una época donde abundaban los dogmatismos.

Hoy recordamos a ese Jesús desde la perspectiva en la que nos encontramos. Unos con grandes regalos, otros con bienes más modestos y, seguramente otros con las manos vacía. Unos recibirán al Hijo de Dios en un hogar donde tienen la mayor riqueza: el papá y la mamá; otros sentirán la privación de uno, cuando no de los dos.

Sin lugar a dudas, Dios cenará esta noche en la casa del más rico y del más pobre, a uno para recordarle que los bienes son pasajeros, a los otros para recordarles que donde dos o tres estén reunidos allá estará Él.

Ernesto Murillo Estrada


Penélope tiene imitadores Hace mas de un año

En la noche desteje lo que durante el día teje, y de esta forma soporta los veinte años de asedio de los pretendientes que buscan casarse con ella. Es que prometió que se casaría el día en que concluya de tejer el sudario. Esa es la historia de Penélope, la esposa de Odiseo, que guarda dos décadas la castidad para el esposo, quien retorna y mata a los pretendientes.

En el caso paceño, el Penélope en cuestión es varón, acaba de casarse, dice que vive feliz y es Alcalde de la ciudad.

Su historia es más simple, un día habilita una calle y  al siguiente mes la cierra; un día habilita un parque y al otro mes decide readecuarlo; pero con un añadido, elige el periodo de lluvias para ejecutar sus obras.

La calle Evaristo Valle, convertida hoy en un pasaje, está reducida a escombros. Primero, nunca debió ser paso peatonal, sino una vía más de llegada a la plaza San Francisco. Parece que ahora la van a arreglar para implementar no se qué, pero los peatones tienen que tener cintura de torero para caminar por ambas aceras.

En la avenida Bilbao Rioja, que a los paceños nos gusta llamar Kantutani, se le ocurrió a nuestro Penélope acortar el parque y cambiar unos sumideros, en una obra que lleva un mes, de manera que el lodazal en estos días de lluvia es de película y se ha vuelto un embudo para los que utilizan esta vía.

En la esquina Potosí y Socabaya quiere regalar con otra obra y los trabajos ya llevan dos meses, de manera que en plena fiesta navideña, esas céntricas calle son intransitables. Los coches, para dar la curva, se suben a la acera y los peatones se ven obliados a limpiar los vehículos con sus ternos porque no hay más espacio para caminar.

Podía citar decenas de casos más, de obras mal terminadas y otras listas a empezar, que muestran que hay un estilo de hacer las cosas: construir en la mañana para destruir en la noche, cuando hay tantas otras calles y avenidas que reclaman atención inmediata empezando por los huecos que hay en la ciudad.

A fuerza de tantos arreglos y falta de calles habilitadas a las que se suman los paros casi diarios y manifestaciones, los paceños nos hemos convertido en verdaderos saltimbanquis; al menos nos queda ese consuelo y si hubiera una carrera con obstáculos no tendríamos contrincantes en el país.
Ernesto Murillo Estrada


Detrás del queso Hace mas de un año

Bolivia organizará los Juegos Odesur en 2018 y ese debería ser motivo de gran alegría, no solo para el deporte sino para el resto de componentes sociales.

Cada vez que una ciudad del país tiene que organizar unos juegos de esta naturaleza, leo el capítulo séptimo de Pueblo Enfermo de don Alcides Arguedas, aquel que habla de la megalomanía (el afán de ver todo grande), de hacer cosas grandes (Jacha, se dice en la lengua aimara).

Así tenemos una piscina olímpica que costó millones en 1977 y no se la utiliza plenamente porque no hay forma de calentarla, ni con diesel, ni petróleo, ni paneles ni fuerza eólica; solo falta recurrir al aliento del gran dragón, pero no sabemos dónde encontrar a este magnífico animal.

También tenemos un enorme centro deportivo en Sucre que es ínfimamente utilizado y se lo ha querido convertir en un Centro de Alto Rendimiento, pero dónde conseguimos los profesionales para atender a los atletas de gran rendimiento que tampoco los tenemos.

Lo que sí estoy seguro, es que hay por lo menos un centenar de personas que ven este acontecimiento con mirada angurrienta y quieren clavar sus garras en el gran queso.

Recuerdo que cuando La Paz obtuvo la sede de estos Juegos en 2003 superando a Santiago en la votación, todos hacía planes, se hablaban de construir grandes escenarios entre ellos un centro de atletismo en Alto Irpavi, pero los dirigentes del Comité Olímpico se farrearon la victoria, se fijaron sueldos suculentos (ver Marcas de julio 2005) y hasta atendieron a los comités de visitantes con los ojos rojos luego de una larga noche de esparcimiento. Conclusión: nos quitaron la sede, pero los dirigentes más el viceministro disfrutaron las mieles del dinero con jugosos sueldos.

Con gran horror vi una fotografía, de hace un par de semanas, en el que uno de esos angurrientos, posaba con el grupo de visitantes que estaba en Cochabamba, es decir, volvió a mirar el queso. No lo podía creer, se me erizaron los cabellos y  me dije: donde hay dinero ahí está ese caballero y junto a él varios angurrientos que en nombre del deporte disfrutan del dinero que debería ir para los deportistas, ésos y otros le dijeron al Presidente: vamos hay que organizar los Juegos, así se superará el deporte (Cfr. auditoría del Comité Olímpico del 2011).

En manos de esos señores y un periodista que tiene olfato economico, además de casaca política de todos los partidos, estará el dinero de los Juegos, porque ese gran queso da comida a varios hambrientos ratones.

Ya se está empezando a hablar de más escenarios, de grandes pistas y más construcciones, todo ello deberá ir con el aval del Comité Organiozador, dinero de por medio. Ellos administran, ellos sugieren y ellos toman el queso.

Pasó la era de las grandes construcciones, como ocurría hace 40 años. Ahora los Juegos se hacen para dotar de equipamiento a los escenarios y deportistas, por ejemplo en el atletismo se necesitan tacómetros, fotos finish, material deportivos para los atletas;  eso habrá que multiplicar por los 30 deportes del programa de los Juegos.

Pero antes de escenarios y equipamiento necesitamos formar la columna de la cultura deportiva, hacer que los jóvenes y las familias vuelvan a hacer deporte (Cfr documento propuesto al Viceministerio por el editor de emebol y entregado en forma gratuita), porque hos los jóvenes tienen otros centros de interés, llámeses fiestas, internet, reuniones, las bebidas y más.

Cultura deportiva quiere decir que la Universidad destine la mitad de su presupuesto en favor del deporte y no del baile, que se deje de beber en el atrio de la UMSA, que en el Colegio Militar, la Academia de Policías, INSEF y otros vuelvan a tener deportistas de buen nivel y compitan regularmente.

Cultura deportiva quiere decir que en los colegios se haga deporte y se dance menos y sería largo enumerar, demasiado largo. Cuando una sociedad tiene una gran cultura deportiva se necesita equipamientos, centros de alto rendimiento, escenarios...

A buen entendedor palabras sencillas y nada de megalomaniacas expresiones.

Ernesto Murillo Estrada






La alcaldesa Imaca Hace mas de un año

Lo que no pudo el Alcalde y el Gobernador de Cochabamba, lo hizo la señora Enriqueta Imaca, quien sin estampar ninguna firma y con una simple venia logró convencer a los choferes del valle.

Éstos dijeron a la ciudadanía que llegaron a un acuerdo con los gremiales y por lo tanto a partir de ahora cobrarán Bs 2 en lugar de Bs 1.70. Claro está que doña Enriqueta aclaró que llegó al citado acuerdo presionada por las circunstancias, porque los comerciantes se cansaron de pagar Bs 20 ó 30 a los taxis y es preferible pagar Bs 2.00.

En tanto, el Alcalde y el Gobernador están de viaje y el Gobernador suplente fue "ninguneado", porque nadie le llevó apunte y los choferes "lo plantaron" en un par de ocasiones.

Siguiendo esta línea, donde cualquiera toma decisiones en nombre de la colectividad, don Pedro Ramírez dialogará con Juan Pérez, transportista de buen corazón y determinarán que desde mañana hasta el 31 de diciembre los pasajeros viajarán gratis en los buses y minibuses, de manera que todos los choferes deben acatar.

Se ha llegado a ese extremo de anarquía, donde cualquiera representa a la colectividad y se atribuye la representación de otros, porque parece que hoy gana el intemperante y el que hace gala de su fuerza. Bajo ese pobre criterio de representatividad, don Lucio Gómez, representante de los choferes en el valle, utilizó ese argumento para justificar lo insensato, prescindiendo de la autoridad.

Todo vale en un clima de anarquía donde el funcionaro se hace el distraído, luego acusa, más tarde pide excusas y al final la ciudadanía recibe una bofetada y es insultada por los choferes, como ocurrió en La Paz, mientras el burgomaestre prepara bodas y sus subalternos se hacen "nudos con los números".

Vivo en Sopocachi, y vivo la experiencia de lo que es tomar la representación de otros, porque alguien se nombró representante de la junta de vecinos hace 40 años y nadie sabe quién la ha elegido, lo que sí se sabe es que esta persona apoyó a los rosados, más tarde a los naranjas, luego a los rojiblancos y ahora a los verdes del MSM, menos mal, para ella, que hay todos los colores para todos los tiempos.

Así vamos y así no va, porque a título de "yo no me meto", otros toman la representación y le "sacan el jugo" al cargo.

Bajo el rótulo de la democracia, cualquiera bloquea, cualquiera insulta, cualquiera toma sus decisiones e impone a la colectividad.

Ernesto Murillo Estrada



Jaripeo y preparación física Hace mas de un año

Es evidente que el joven de hoy hace menos deporte que el de ayer, hecho que lo constato en las caminatas que hago por la avenida Bernardino Bilbao Rioja, que a los paceños les gusta llamar Kantutani. Ayer (léase hace 20 años) trotaban un centenar; hoy no pasan de cinco.

En los últimos años años de colegio, vi a varios de mis compañeros jugar en clubes de primera ya sea en fútbol, básquetbol y atletismo; ni qué decir de los estudiantes del Colegio Militar la UMSA e Insef, imbatibles en los torneos de varias disciplinas deportivas.

Soy un convencido de que el joven de hoy no tiene cultura deportiva y ha mejorado ostensiblemente su capacidad en el baile, en el internet, en otras habilidades y, lamentablemente, en ingerir bebidas alcohólicas. Creo que si el nuevo Rector de la UMSA lograra erradicar a 10 cuadras a la rendonda del monoblock el consumo de alcohol habrá hecho una gran gestión.

Me encanta que el Presidente sea aliado del deporte y no solo hable de este elemento educador, sino lo practique. Me entristece que no lo asesoren bien en este rubro, porque eligió a muy buenos futbolistas para el viceministerio; pero los elegidos no entienden un ápice de políticas deportivas; también me entristece que el periodista deportivo que es cercano a él, lo lleve por el camino extraviado.

Confundir "jaripeo" con preparación física es unir el polo norte con el sur. El primero tiene como objetivo dañar el físico, castigar, escarmentar; el segundo busca el mejor rendimiento físico, por eso hoy se habla de fisiología del esfuerzo y se define al futbolista como "atleta corriendo detrás del balón".

Mariscal Santa Cruz, el gran club militar en fútbol y Colmil en basquetbol dejaron las competencias entre los años 70 y 80. Litoral dejó de competir en el fútbol liguero en 1990 y también dejó de participar en otras disciplinas. La universidad apenas puede formar un equipo para participar en primera de ascenso.

Menospreciar el deporte, no es una medida reciente o una decisión de hace dos, tres o cinco años, es una política implantada hace más de dos décadas. Es que en la universidad el deporte vale nada y cuando los estudiantes que debían ir a una competencia nacional reclamaron a la señora Teresa Rescala, ésta los sacó del mapa y se quedaron sin uniforme ni viaje. En el Colegio Militar y en la Academia de Policías, tienen otras inquietudes, otras preocupaciones, pero el deporte y la buena preparación física ya no ingresa en la preocupación diaria, tal vez queda el "jaripeo", pero esa tarea no está orientada a ninguna competencia y menos mejora el rendimiento físico.

En el apogeo de la formación física, nuestros jóvenes se dedican a otras actividades. Bastaría tomar declaraciones a los presidentes de asociaciones deportivas y en coro dirán: "la vida del deportista se acaba cuando ingresan a la universidad", salvo excepciones. Por eso no hay más medallas ni competencias con jerarquía. Basta ir al coliseo cerrado para ver los partidos de basquetbol y voleibol y se constatará que no van más de una decena de espectadores.

¿Por qué nos va mal en el deporte? Primero porque hemos pedido la cultura deportiva y recuperar este tramo perdido lleva tiempo y politicas deportivas adecuadas. No pasa por Juegos Plurinacionales ni por medallas entregadas a los que con esfuerzo propio obtienen ese lauro en competencias internacionales. Segundo, porque no hay deporte sin incentivo y en la UMSA, la Policía y el Colegio Militar, parece que no hay esa política; tercero, bastaría con tomarles un examen a los directores departamentales y municipales del deporte y nos encontraríamos con un aplazo rotundo.

De manera que el problema va por otro lado y no
echemos culpa a quien nada tiene que ver con este difunto.

Ernesto Murillo Estrada

Nadie da lo que no tiene Hace mas de un año

Casi siempre he observado un respeto proverbial por mis maestros porque lo poco que sé, más los valores que trato hoy de transmitir a la sociedad, me lo dieron ellos a cambio de nada.

Hombres circunspectos, cuidadosos en su forma de vestir y presentarse, me parecieron siempre enseñar más con el ejemplo que con sus palabras, me dieron instrumentos que en el tiempo los valoré.

No puedo decir hoy lo mismo de quienes ejercen esta profesión, porque hay tantos casos que enlodan al magisterio. Los buenos, los consagrados, los que trabajan al servicio de los demás, los que brindan su tiempo con valor de uso son pocos. Hoy parece que todos quieren cotizar su tiempo, que en lenguaje marxista sería valor de cambio. Hoy todo se cotiza.

Hasta los libros que sugieren los maestros tienen un estímulo de algunas editoriales, por lo que el maestro no busca el mejor libro, sino el que le da más rédito (léase cinco o diez bolivianos por libro), qué vergüenza, qué lástima...

Es evidente que en una sociedad actual en la que no se aprecia la vida, en la que segar la vida del otro,en el desprecio a los valores y la pérdida de la culpa, tienen algo que ver los maestros, porque éstos, en las actuales circunstancias, no acompañan a la sociedad en la transmisión de valores.

No es llenando las cárceles, dictando más leyes y amenazando como se eliminan estas transgresiones humanas, sino convenciendo, aplicando el sistema preventivo y, ante todo, dando buen ejemplo, en casa y en el aula.

Escasean los buenos ejemplos, la de aquellos que dan la impronta, los que acompañan la nota de aplazo con la explicación, la de los que felicitan a los aventajados haciéndoles saber que lo que han recibido es un don, y el don se comparte y no es para beneficio personal.

Es que nadie da lo que no tiene, y ejemplos sobran. Lo que nos faltan son buenos ejemplos. Sé que es muy difícil ser bueno en las obras y en lo que se dice, pero he ahí el horizonte, al que hay que ir al encuentro.
Ernesto Murillo Estrada


Los de eterna juventud Hace mas de un año

El envejecimiento es un proceso natural y es el tobogán al que todos acudimos, unos antes y otros después. Un día estamos al frente de un grupo y empresa, pero al otro día, otros ocupan nuestro lugar porque vienen con aires renovados.

El caso más claro es el advenimiento de la industrialización que cambió los principios básicos del ser humano, porque el día se prolonga y la noche se acorta y, por consiguiente, los tiempos de descanso del organismo han disminuido.

Envejecemos día a día, lo sabemos cuando vamos al espejo, lo admitimos a regañadientes, pero nos disgusta que otro nos lo eche en cara, porque parece que violan nuestra autoestima.

El Gobierno hizo más evidente esta división al señalar que los jóvenes productivos recibirán el doble aguinaldo y los viejos improductivos no tienen derecho a ese beneficio. Fue el golazo de la década en materia de discriminación, término que tanto gusta a los políticos y disgusta a los que han nacido con valores en la vida y despachan al tacho de basura estos conceptos inservibles.

Ante un error es mejor pedir disculpas o callar y no seguir en las explicaciones como lo hace "el joven" Ministro de Hacienda que siguiendo el principio latino ingresa en el campo de los que se atropellan porque "el que la explica se complica".

Si se abre una herida, no es conveniente echar sal sobre la misma. Ya bastante tiene el paciente con el sufrimiento recibido, pero hay gente que le gusta hurgar, preguntar y hasta sonreír con el dolor ajeno, sin olvidar que a la vuelta de la esquina también le dirán viejo, ya no podra jugar como en sus años mozos y sus opiniones no contarán como antes, porque como dice Machado "todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar".

Particularmente, admiro a Kant, porque nunca fue más maduro y equilibrado como en sus años de la tercera edad. Me quedé encantado con aquella encuesta que sugería que el Presidente de un país debía tener más de 60 años porque había ingresado a la edad del equilibrio; me encantaron siempre las reflexiones de los mayores, porque no están adornadas de ego y están desempolvadas de lo fatuo y lo que solo sirve en una época.

Pero como en palabras no puedo expresar la riqueza de los que si saben escribir les recuerdo el viaje del Principito al segundo planeta donde se encontró con el vanidoso, Antoine de Saint-Exupéry lo cuenta así:

 -¡Buenos días! -dijo el principito-. ¡Qué sombrero tan raro tiene!
-Es para saludar a los que me aclaman -respondió el vanidoso. Desgraciadamente nunca pasa nadie por aquí.
-¿Ah, sí? -preguntó sin comprender el principito.
-Golpea tus manos una contra otra -le aconsejó el vanidoso.
El principito aplaudió y el vanidoso le saludó modestamente levantando el sombrero.
"Esto parece más divertido que la visita al rey", se dijo para sí el principito, que continuó aplaudiendo mientras el vanidoso volvía a saludarle quitándose el sombrero.
A los cinco minutos el principito se cansó con la monotonía de aquel juego.
-¿Qué hay que hacer para que el sombrero se caiga? -preguntó el principito.
Pero el vanidoso no le oyó. Los vanidosos sólo oyen las alabanzas.
-¿Tú me admiras mucho, verdad? -preguntó el vanidoso al principito.
-¿Qué significa admirar?
-Admirar significa reconocer que yo soy el hombre más bello, el mejor vestido, el más rico y el más inteligente del planeta.
-¡Si tú estás solo en tu planeta!
-¡Hazme ese favor, admírame de todas maneras!
-¡Bueno! Te admiro -dijo el principito encogiéndose de hombros-, pero ¿para qué te sirve?
Y el principito se marchó.
"Decididamente, las personas mayores son muy extrañas", se decía para sí el principito durante su viaje.

Ernesto Murillo Estrada


Me da miedo mi aguinaldo Hace mas de un año

Tras el anuncio del aumento del doble aguinaldo y mientras la algarabía reinaba en el salón de Palacio, el Presidente fue a abrazar al dirigente minero Juan Carlos Trujillo quien lo recibió con una amplia sonrisa.

Si es evidente lo que dicen sus allegados y este hombre que dice representar a los trabajadores gana Bs 32 mil  mensuales, debería recibir en diciembre Bs 96 mil incluidos los dos aginaldos; pero el aumento es para aquellos que ganan menos que el Presidente; de manera que el señor Trujillo fue el primer desencantado.

Por supuesto que a todos nos gusta recibir dinero y tras el anuncio del Presidente, mucha gente que depende de un sueldo (estatal o empresa) saltó de alegría y empezó a hacer cálculos para decidir en qué iba a invertir  el dinero del segundo aguinaldo.

El 80% de la población que trabaja en forma informal o se dedica al comercio no recibe el aguinaldo, de manera que la medida no le afecta y a lo sumo envidiará al amigo que tendrá tres ingresos en diciembre.

Me impactó la preocupación expresada por los pequeños empresarios o los que quieren arriesgar su capital y deciden invertir en el país, porque ahora están en la disyuntiva: sigo en el negocio o cierro.

Me impacta el temor de quienes deberían sentirse jubilosos y se sienten temerosos, porque si bien recibirán en sus empresas el segundo aguinaldo, también pueden recibir la carta de despido. En esa línea, me dejo perplejo  la declaración de un trabajador que decía: prefiero conservar mi trabajo y no recibir el segundo aguinaldo.

El miedo a pagar aguinaldos, aumentos salariales y bonos obligó a muchos empresarios a convertir sus empresas en reductos familiares donde se recibe a lo sumo al sobrino, convencidos de que éste no puede esperar todos los beneficios de ley.

Encandilados por el anuncio, muchos de los que sonrieron, se pusieron serios, muchos de los que esperan tres sueldos en el mes que vienen, empiezan a dudar que el contrato que los liga con la empresa donde trabajan se mantenga en enero próximo y eso no puede ser.

Sería bueno que el Gobierno garantice la fuente de trabajo de cientos de jóvenes que han transpirado sangre para conseguir una fuente de trabajo; sería genial que el Gobierno promueva cientos de empresas que congreguen a los jóvenes que salen de las universidades y si, para llegar  este propósito se les quita el aguinaldo bienvenido sea, porque no hay bien mayor en este momento que una fuente de trabajo segura.

Sucede algo parecido al atraco en el que el delincuente coloca la disyuntiva: la bolsa o la vida y naturalmente el increpado clama por su vida. Parece que la figura puede repetirse si a alguien le dicen: el aguinaldo o la continuidad en el trabajo, y todos sabemos la respuesta.
Ernesto Murillo Estrada



Los números fríos Hace mas de un año

Si los matemáticos dicen que los números son fríos, los del INE podrán decir que los suyos son helados, que hace tiempo están en la congeladora.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística han ido perdiendo tal credibilidad, que a la hora de dar a conocer los datos de la inflación, el propio Director de esa institución debe avergonzarse al enunciarlos; aunque esas cifras valen a la hora de definir el aumento salarial, el salario mínimo vital y otros cálculos más.

El INE tiene 356 productos en base a los cuales hace su cálculo, entre ellos el costo de los pasajes por avión y terrestre, el microondas, el refrigerador, la licuadora y más (que posiblemente no ha subido nada) y también está el tomate, la papa, el pollo, la zanahoria y la harina (que casi seguramente han subido en 30,40 y hasta 50%); pero, como la matemática es fría entonces todos esos números ingresan en la misma licuadora y ocurre que la infación llega al 7,1%.

Un poco más generoso con la percepción de la gente es la Fundación Jubileo que sitúa la inflación en una cifra superior el 8%, mientras los analistas hablan de 10,12 y 15%. Es que estos últimos toman en cuenta la canasta del pobre, no se van a los productos del INE, porque el pobre no puede comprarse un microondas y un refrigerador cada año, y gasta el 60 y 70% de su sueldo en comida.

El número frío me recuerda a mi compañero de curso en el ciclo primario que estaba aplazado en matemáticas, lenguaje, historia y ciencias naturales, pero tenía la nota de 7 en educación física, religión, artes plásticas y música, de manera que su promedio general estaba por encima de muchos de los que no podíamos sacar un 7 ó 6 en la libreta, de esta forma, "nuestro genio", ingresó (por su promedio) en el certamen intercursos. En aquella cita en el patio de honor del colegio estuvo más mudo que loro recién comprado y no respondió ninguna de las 10 preguntas que le hicieron. Conclusión, los números no son tan fríos como anotan algunos.

Tal vez el INE se anime a calentar un poco más sus números y no tome en cuenta 356 productos sino los cien fundamentales del hombre común y dé mayor incidencia a la canasta básica; tal vez, así se acerque más a la realidad y los que somos ciudadanos de a pie podamos sentirnos mejor representados por esos benditos números, que no deberían ser ni fríos, ni calientes.
Ernesto Murillo Estrada

Don Juan se despistó Hace mas de un año

Se salió de la pista o despistó a los otros: lo uno y lo otro. Consiguió lo que quería o consiguió  lo que no quería; algo le pasó a Don Juan.

En carrera rumbo a las elecciones, el candidato del Movimiento Sin Miedo tocó el sensible tema de la capitalidad; algo así como tocar la encía de quien está con un dolor de muelas, de manera que se sintieron tocados los que le apoyan y quienes le rechazan.

Primero, despistó a sus seguidores y perseguidores, porque los que están con él dijeron: qué le pasó a don Juan, está a favor de La Paz o contra La Paz, porque se mandó una pase hacia atrás cuando el portero estaba distraído y ese es un autogol político. Despistó a sus perseguidores, porque quienes no lo quieren, se preguntan qué buscaba al tocar el tema de la capitalidad en Sucre y cuál será su próxima declaración. Ahora no sabe si va o viene.

Segundo, el término despistar también significa salirse de la pista, salirse del camino o irse por la tangente. En plena carrera electoral, se salió de la pista y a veces es muy difícil volver a la carrera, porque los demás le sacan ventaja y el que se salio de la pista tendrá que acelerar y mucho.

A don Juan no le ocurre lo que a otros y es que nadie contextualiza su opinión, nadie corrige lo que dice, porque él es el que corrige y marca la línea. Nadie podrá decir que lo que él quería decir era...

La Paz se convirtió para el MSM en su principal bastión, en el lugar de confianza, en el lugar desde donde podría proyectarse, pero su interpretación sobre la "capitalidad", suena a quitarse la silla para luego intentar sentarse; por ganrse el favor de Sucre, parece haber hipotecado la confianza  que tanto le costó ganar en La Paz.

Se le hará difícil volver a la pista y los errores en política se multiplican porque ya lo declararon: enemigo, archienemigo, traidor y más.

En política el despistar es un arte, tal vez don Juan nos está despistando a todos y termina siendo el gran despistador.

Ernesto Murillo Estrada