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Blog de Emebol

Hombres de cuello blanco

Antes de entrar al penal en Uruguay contó dos de sus delitos, mencionó que había “recibido dinero por diferentes líneas, que luego se “bancarizaba” y él hacía determinadas inversiones”. “Se habló de tantos millones de dólares que me perdí y no sé de cuántos exactamente”, apuntó Eugenio Figueredo, ex presidente de la Conmebol.

También dijo que “por mantener el status y la situación actual – entiendo yo por eso, no recibir nuevas ofertas para derechos de televisión-, él era recompensado. Él y los diez integrantes de las asociaciones de fútbol de la Conmebol, incluido Bauzá”, de manera que terminó embarrando a Chávez, Osuna y compañía.

A estos nuevos delincuentes del siglo XXI, delincuentes de alta monta se los llama boss, magnates, tycoons o simplemente delincuentes de guante o cuello blanco, y no porque vistan de ese color, sino porque realizan sus delitos sin derramar sangre, ya que esa tarea la dejan a los que hacen el trabajo sucio: los sicarios, empleados o subordinados.

El término dirigente deportivo pasó de un día para otro de los altares de la comunidad a las alcantarillas, porque ahora podrá ser utilizado como insulto para descalificar al interlocutor.

No son solo los del fútbol, sino también algunos de otros deportes, porque la investigación empieza ahora con el atletismo y si sigue con el Comité Olímpico Internacional, Organización deportiva Panamericana, Organización deportiva del Sur y otras entidades, seguramente se va a encontrar bastante mugre.

En otras palabras, al deporte entró porquería del que se mancharon unos más y otros menos, porque bajo el rótulo de dirigente deportivo, muchos sinvergüenzas sacan provecho de patrimonios, viajes, dineros destinados a los deportistas y más, además de desviar fondos y acomodar a sus familiares.

Si la Fiscalía investiga de oficio se va a encontrar con “algunas perlas” en el fútbol paceño y nacional, porque estos sinvergüenzas se han enquistado en instituciones y han desprestigiado a los pocos honestos que han llegado al deporte como dirigentes con el único afán de servir.

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