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Blog de Emebol

Buenas y malas costumbres

Siempre cuento lo que me ocurrió en mi primer día de casado. Llevado por la inercia del trabajo y la rutina me fui a almorzar a la casa de mi madre y cuando estaba a dos cuadras, de la que ya no era mi morada, cambié el rumbo hacia mi nuevo hogar, no antes de haberme reprendido internamente por mi despiste.

Es que así somos lo humanos, los que nos acostumbramos a varias cosas en la vida; algunas de esas costumbres son buenas y otras no lo son. Es que las costumbres, o hábitos, pueden asemejarse al fuego. Este calienta la comida y nos da luz y calor, pero también puede convertirse en un feroz enemigo que destruye vidas y posesiones. Las costumbres: bien cultivadas, son de gran beneficio, de lo contrario, pueden ser destructivas.

Estos últimos días escuchamos en El Alto la expresión por "usos y costumbres" y lo primero que me vino a la mente, a la hora de la elección de los subalcaldes, es saber si El Alto pertenece a los municipios que pidieron regirse por usos y costumbres para la elección de sus autoridades como  Tarabuco, Huacaya y Mojocoya del departamento de Chuquisaca; Charazani y Jesús de Machaca de La Paz; Pampa Aullagas, San Pedro de Totora, Chipaya y Salinas de Garci Mendoza de Oruro; Chayanta de Potosí y Charagua de Santa Cruz que pidieron ese tipo de elección al Tribunal Supremo Electoral

Los usos y costumbres no pueden estar por encima de por encima de las leyes que regulan el Estado de Derech, de manera que la Alcaldesa de esa ciudad, solamente cumplió con una disposición legal.

Que algunos dirigentes repitan una y otra vez "usos y costumbres", no implica que cambien la ley, que justamente se la hace en base a las buenas costumbres y lo que más conviene al individuo.

 Y no es que invocan una costumbre milenaria, ni un procedimiento de una centuria, sino una forma de aplicación ded hace 11 años, cumplido por los últimos alcaldes, seguramente obedeciendo a la presión de quienes hablan en nombre del grupo.

Particularmente vivo en un barrio paceño donde la presidente de junta de vecinos tiene al menos 40 años en el cargo y ha convivido con todos los partidos políticos de turno, es su "modus vivendi", no favorece al barrio y ella tamp÷oco hace mucho o nada por los vecinos.

Es bueno romper las malas costumbres y vivir con un poco de orden porque en caso contrario es fácil pasar a la sociedad de "hago lo que me da la gana", como los que colocan sus voluminosos cajones en la Eloy Salmón y adyacentes o los que cierran las calles para bailar en su aniversario y a la hora de mi reclamo me espetan: "camine por otro lugar y respete nuestras costumbres...".

Ernesto Murillo Estrada

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