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Blog de Emebol

Paceños en estadio inferior

La opción de los paceños por determinados candidatos, les valió dos tirones de oreja en una sola mañana, como si hubiesen cometido alguna mala acción.

Primero, el Presidente hizo alusión a un machismo y posible voto castigo por posibles hechos de corrupción en los candidatos del partido de Gobierno. Luego el Ministro de Gobierno, opinó que la ciudad de La Paz no estaba preparada para tener una gobernadora indígena campesina.

Es probable que a la hora de elegir, cientos y miles de personas vean las cualidades de unos y otros, las propuestas que presentan cada uno de los candidatos, los antecedentes, su postura ideológica, un análisis social del momento y decenas más de argumentos, de manera que no me animaría a decir qué factores primaron para que una persona vote por uno y no por otro.

Seguramente cientos habrían esperado que doña Felipa diga algo de sus proyectos o se presente en uno de los tantos debates que los medios prepararon, pero no lo hizo y tendrá sus razones. Seguramente tendrá una respuesta a las acusaciones que le hicieron y respondió que "la estaban discriminando", tendrá sus razones.

El filósofo Augusto Comte señala que  el espíritu humano, tomado como individuo, pasa en la explicación de las cosas por tres estadios: el teológico, el metafísico y el positivo.

En el primer estadio busca expolicaciones en razones oscuras y sobrenaturales, porque predomina la imaginación; en el segundo, sigue danto explicaciones absolutas y busca el por qué de las cosas, en las cosas mismas. En tanto, en el tercer estadio, última en el desarrollo del ser humano, subordina la imaginación a la observación y renuncia a las explicaciones absolutas.

Si el paceño no está aún preparado para tener una gobernadora indígena, es probable que esté en el primer estadio de Comte o máximo en el segundo y tiene que prepararse mucho más. ¿Eso es lo que quiso decir?

Por supuesto que caer en ese simplismo, no solo ofende a la población en sus decisiones, sino que no es conveniente enunciarlas, porque se quiere encontrar razones donde no las hay o excusas para justificar un mal resultado.

A través de un voto, el ciudadano expresa su punto de vista frente a un Gobierno, su aceptación o desacuerdo, su opinión frente a determinadas políticas, su inclinación ante una propuesta y la conformidad o disconformidad con la sociedad en la que vive. Seguramente me quedo corto en la explicación de un voto.

Como cientos de ciudadanos he votado muchas veces por una persona para que conduzca los destinos del país, una entidad, organización o un club; también he dirigido instituciones y al cabo del tiempo me pidieron que me quede o que me vaya, porque seguramente mi labor ya había concluido o no lo estaba haciendo bien. No por ello me resentí con mis electores, porque seguramente apareció alguien que lo podía hacer mejor o llegó el tiempo de mi relevo.

Es conveniente respetar la decisión de la mayoría, aunque el número no garantiza  la verdad, es conveniente escuchar las razones del otro, pese a que consideremos que estamos en un estadio superior. Y, finalmente, es bueno bajar de la atalaya para escuchar al mismo nivel los reclamos, conocer mis errores y enmendar mis fallos, porque mis errores no son culpa de los otros.

Ernesto Murillo Estrada

 

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